Conforme las personas vamos cumpliendo años y nos vamos haciendo mayores, es ley de vida que nuestra movilidad se vaya viendo afectada y disminuya, produciéndose una pérdida de autonomía, bien por algún problema concreto de salud, o por el propio desgaste del organismo.

Por esta razón, debemos tener muy en cuenta que las personas mayores que viven en un domicilio deben estar lo más cómodas posible, y por ello debemos facilitar al máximo que puedan desarrollar sus labores diarias cotidianas en un entorno seguro y que no pueda generar inconvenientes, tales como caídas domésticas, que suelen ser un hecho muy común en las personas mayores. Así pues, dotar de una vivienda adaptada a las necesidades de nuestros seres queridos mayores, les ayudará a vivir de la mejor manera posible, aumentando su seguridad y su comodidad.

Planificación y consejos

Adaptar y acondicionar una casa a las necesidades de una persona mayor debe ser un planteamiento meditado y que requiere de tiempo para examinar todas las necesidades que debemos cubrir con los cambios. Además, es muy importante que dichos cambios se comiencen a realizar cuando la persona mayor comienza a padecer algún tipo de problema de movilidad o autonomía, y no cuando ya este problema haya ido a más.

A continuación vamos a indicar algunos de los aspectos principales que debemos tener muy en cuenta a la hora de pensar y planificar la adaptación de una casa a las necesidades de una persona mayor:

1.- Eliminar obstáculos. Un comienzo necesario en la adaptación es retirar todos los obstáculos que puedan interferir en el libre movimiento y movilidad de la persona mayor. Muchos de estos obstáculos serán de tipo decorativo, tales como macetas, mesitas y similares.

2.- Iluminación. La iluminación es otro elemento clave, ya que las personas mayores también suelen padecer un deterioro de la vista. Por ello, debemos asegurarnos de que todas las habitaciones de la casa poseen una correcta iluminación. Una buena opción es colocar sensores de movimiento, ya que con ellos nos despreocupamos de pulsar interruptores y las luces se encienden de forma automática cuando detectan movimiento.

3.- Objetos en el suelo. También es importante que dejemos despejado el suelo de todas las habitaciones de la casa, ya que se pueden producir tropiezos, resbalones y caídas que pueden desembocar en lesiones o problemas de salud importantes. Así pues, sobre todo deberemos retirar elementos tales como alfombras y cables.

4.- Tamaño de las puertas. En algunas ocasiones, si la movilidad de las personas mayores es más elevada, pueden requerir de ayudas adicionales para desplazarse, tales como andadores o sillas de ruedas. Si es así, es posible que las puertas sean demasiado estrechas y debamos hacer una remodelación para hacerlas un poco más anchas.

¿Qué habitaciones de la casa debemos adaptar?

Es posible que si debemos realizar una adaptación de una vivienda a las necesidades de nuestro ser querido mayor, nos entren dudas e inquietudes a cerca de lo que debemos hacer y por dónde empezar. Por ello, a continuación vamos a dar una serie de consejos que podemos realizar en las principales habitaciones que poseen las viviendas.

Adaptación del cuarto de baño. El baño es una de las estancias más importantes de la casa, y además es el principal foco de caídas y lesiones que sufren las personas mayores, siendo casi un 50% de las mismas. Por ello, la adaptación del baño es clave para el bienestar de nuestro ser querido.

Lo primero que debemos hacer en el caso de que el baño posea bañera es sustituirla por una ducha, ya que facilitará mucho la entrada y salida. Además, otros elementos que pueden ser de gran ayuda son los agarraderos o barras de apoyo, que se colocan en la pared para tener un punto sólido de apoyo a la entrada y salida de la ducha, y evitar posibles caídas. Otros dos elementos muy recomendables son el asiento de ducha y las alfombrillas antideslizantes de calidad, para reducir al máximo la posibilidad de sufrir resbalones y caídas.

Adaptación de la cocina. La cocina es otra estancia de la vivienda en la que se pueden producir caídas y que muchas de ellas pueden ser evitadas.

En el caso de la cocina debemos tomar algunas medidas tales como colocar armarios y puertas correderas para reducir el riesgo de sufrir golpes, instalar placas de inducción para cocinar los alimentos, ya que evitaremos posibles quemaduras, y otro elemento que puede ser de gran ayuda es la instalación de un detector de humos, que nos puede evitar de posibles sustos en caso de incendio.

Adaptación del salón. El salón, en la mayoría de ocasiones, es el lugar de la vivienda en el que más tiempo pasan las personas mayores, por lo que debemos conseguir que la estancia sea lo más segura posible.

Así pues, lo primero que debemos hacer es conseguir que el sofá del salón sea el adecuado, evitando sofás muy altos o muy bajos, para que no suponga un esfuerzo extra el sentarse o levantarse de ellos, y que sean cómodos. Además, otra buena idea para el salón es que la persona mayor posea en esa habitación un teléfono fijo inalámbrico, para evitar que se tenga que levantar cada vez que alguien llame a casa. Por supuesto, tal y como hemos comentado anteriormente, deberemos dejar lo más despejado posible el suelo (que no haya cables, jarrones, alfombras…etc.).

Adaptación del dormitorio. El dormitorio es otra de las principales habitaciones de la vivienda y debemos hacer que sea lo más segura y confortable posible.

Lo primero, que ya hemos comentado, es eliminar cualquier tipo de obstáculo que pueda haber en el suelo, ya que además en ocasiones, recorremos la habitación sin luz, hecho que favorece aún más los posibles tropiezos y caídas. Para la elección de la cama debemos tomar el mismo criterio que con el sofá, y también debemos resaltar que para un correcto descanso y comodidad, el colchón y la almohada deben ser de una buena calidad y cómodos para la persona mayor, para favorecer un buen descanso. Además, otros consejos muy útiles pueden ser colocar una mesita de noche a la altura de la cama, para no tener que realizar ningún esfuerzo para alcanzarla, y que haya al menos dos interruptores para encender la luz en la habitación, estando uno a la entrada de la habitación, y otro cerca de la cama.

Conclusiones

Como hemos podido comprobar, es de gran importancia realizar una adaptación de la vivienda a las necesidades de la persona mayor, en el momento en el que detectamos que empieza a perder movilidad, para actuar de lleno en el problema y no cuando esté más agravado.

Desde CEN Cuidados Integrales somos conscientes de la importancia de poseer una casa segura y confortable, y todas nuestras cuidadoras son conocedoras de todas las medidas y consejos para hacer del hogar de la persona mayor, un lugar mucho más seguro en el que vivir.