A menudo oímos hablar sobre la artrosis y artritis pero no sabemos bien sus diferencias así como en qué consisten cada una de estas dolencias y sus consecuencias. Presta atención porque desgranamos todos los detalles al respecto.

Qué es la artrosis

Pues bien, al hablar de artrosis estamos haciendo lo propio de una enfermedad reumática que afecta al cartílago articular. Las articulaciones son parte del esqueleto y son las que posibilitan el movimiento, garantizando la autonomía funcional.

Las articulaciones están conformadas por una cápsula articular que sirve para unir dos huesos y que tiene en su interior líquido sinovial. Además, las articulaciones se encuentran recubiertas por el cartílago articular.

Si bien no es una dolencia hereditaria, sí tiene un factor genético que, si se combina con otros factores, puede provocar que aparezca con más facilidad. Entre los factores de riesgo están el sobrepeso, no mantener una correcta actividad física y tener a lo largo del tiempo siempre malas posturas.

Síntomas de la artrosis y zonas en las que aparece

Cuando precisamente en este cartílago aparece una lesión, irrumpe el dolor, la sensación de rigidez y afecta a la capacidad funcional.

Por lo general, la artrosis aparece sobre todo en la columna cervical y lumbar, en algunas ocasiones también en el hombro, dedos de las manos, cadera, la rodilla y también es común que aparezca en los dedos de los pies.

Casos de artrosis en España

Con todo, se estima que en España, cerca del 10% de la población tiene algún tipo de artrosis. Según diferentes estudios, los adultos de más de 50 años presentan síntomas radiológicos de artrosis de rodilla, siendo una dolencia más frecuente entre las mujeres y sobre todo a partir de los 55 años.

Artrosis: diagnóstico y tratamiento

Para diagnosticar la artrosis, el médico fundamentalmente tendrá en cuenta los síntomas que el paciente le indica, hará una exploración y alguna prueba complementaria que puede ir desde las radiografías simples, a un análisis del líquido de las articulaciones en el caso de que haya derrame del mismo.

No hay un tratamiento como tal que revierta la artrosis pero sí que hay modos de paliar la sensación de dolor que puede generar en el paciente, así como retrasar la evolución de la dolencia, de tal modo que se mejore la calidad de vida del paciente.

Para ello, el reumatólogo, completado el debido estudio médico pertinente, procederá a poner el tratamiento que considere más indicado para ese paciente.

Qué es la artritis

En cuanto a la artritis, decir se trata de algo que responde a la hinchazón y a un exceso de sensibilidad en una o varias articulaciones.

Dentro de la artritis se enmarca también la llamada artritis reumatoide. Cuando se da esta dolencia, el sistema inmunitario es el que ataca a la membrana dura que protege las articulaciones, conocido como membrana sinovial. De este modo, lo que ocurre es que dicha membrana se inflama y se hincha, pudiendo llegar a afectar seriamente tanto al cartílago como al hueso..

Síntomas de la artritis

Aunque los síntomas más relevantes de la artritis son el dolor y la rigidez de las articulaciones afectadas es importante tener en cuenta que también pueden aparecer otros.

Aquí encontramos la hinchazón, el enrojecimiento de la zona afectada, así como una reducción de la amplitud de movimiento que se es capaz de hacer. Se trata de algo que suele acentuarse con el paso del tiempo.

Causas de la artritis

En algunas ocasiones la artritis viene por factores hereditarios, teniendo más probabilidades de padecerla las personas cuyos padres o hermanos han padecido este trastorno.

La edad es otro de ellos, puesto que es una dolencia que, generalmente, no suele aparecer antes de los 55, 60 años.

También hay que tener en cuenta que es una dolencia que afecta más a mujeres o a personas con gota. Otro factor de riesgo es el sobrepeso.

Tratamiento para la artritis

Antes de poner un tratamiento para la artritis, el médico especialista hará las pruebas pertinentes para determinar el alcance de la dolencia.

Como ocurre con la artrosis, no tiene cura pero sí se pueden tomar medidas para reducir el nivel de dolor, retrasar el avance de la dolencia y, en definitiva, mejorar la calidad de vida del paciente.

Entre las recomendaciones que el especialista puede dar en estos casos pasará por tomar antiinflamatorios y analgésicos, aplicar frío y calor sobre la zona afectada, recurrir a la fisioterapia, etc.

Diferencias entre artrosis y artritis

Respecto a las diferencias que hay entre la artrosis y la artritis es importante saber que mientras la artrosis provoca que el cartílago se rompa, en el caso de la artritis reumatoide se está ante una enfermedad en la que el sistema inmunitario ataca las articulaciones.

Aunque ambas dolencias comparten algunos síntomas, la artritis puede llegar a afectar a múltiples articulaciones y en muchas ocasiones acaba desarrollándose en ambas partes del cuerpo. La artrosis generalmente sólo se acaba desarrollando en una parte del cuerpo, lado izquierdo o derecho y afecta a alguna articulación localizada. 

Además, mientras que la artritis va asociada a una inflamación sistémica, con la artrosis sólo aparecería la inflamación sobre la zona afectada. En la artritis, por tanto, se da un dolor constante que no es tal en la artrosis. Las personas con artrosis experimentan un dolor gradual que sí va empeorando con la movilidad de la zona y que mejora cuando dicha zona afectada se somete a reposo.

La artritis suele asociarse a enfermedades extra-articulares, mientras que en la artrosis no suelen darse estas enfermedades extra-articulares entre las que se encuentra la pérdida de peso, cansancio, etc.

Ahora que ya sabes un poco mejor en qué consiste la artrosis, la artritis y cuáles son sus diferencias y similitudes, no olvides que todas nuestras cuidadoras son conocedoras de la importancia que tiene mantener una buena salud articular en las personas mayores. Cuentan con la formación necesaria para llevar a cabo unos cuidados excepcionales en personas que presentan tanto problemas de artrosis como de artritis.