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Las personas que sufren diabetes tienen más propensión a padecer ciertas enfermedades debido a ciertos problemas que lleva acompañados padecer esta enfermedad. Hoy queremos hablaros de una de ellas, el pie diabético.

¿Conoces esta enfermedad?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el páncreas no produce los niveles de insulina suficientes, o cuando el cuerpo no es capaz de utilizar de forma correcta la insulina que produce.

El pie diabético se desarrolla cuando una persona diabética sufre una infección, ulceración y/o destrucción de ciertos tejidos del pie, provocada por el mantenimiento prolongado de unos niveles más altos de lo habitual de glucosa en sangre. Se da principalmente en personas mayores que padecen diabetes, y también puede estar provocado por otros factores, tales como colesterol alto o hipertensión arterial.

Se trata del problema de mayor gravedad relacionado con la diabetes y posee una prevalencia que varía entre el 1,3% y el 4,8% según cada país. Además, numerosos estudios apuntan a que alrededor del 25% de las personas que padecen diabetes, sufrirán en algún momento de su vida este problema, con un mayor o menor impacto para su salud.

Síntomas que aparecen con la enfermedad.

Algunos de los síntomas más comunes que presentan los afectados por el pie diabético son la pérdida de sensibilidad en el propio pie, padecer algún tipo de hormigueo y/o calambre, presencia de grietas o heridas en el pie, o desarrollo de hongos.

Es muy importante estar pendientes de la aparición de algún síntoma compatible con el pie diabético de nuestras personas mayores para acudir a un médico especialista y que realice una exploración exhaustiva, así como un diagnóstico adecuado para evitar posibles problemas derivados.

¿Podemos prevenir el pie diabético?

Las personas, principalmente mayores, que padecen diabetes, deben llevar a cabo una serie de medidas de prevención para evitar sufrir el problema del pie diabético. Algunas de ellas son:

1.- Llevar a cabo un control estricto y riguroso de los niveles de glucosa.

2.-Lavado frecuente de los pies y posterior cuidadoso y correcto secado. Además, también es necesario hidratarlos diariamente.

3.-Trata de cortar las uñas de tus pies con formas rectas, esto evitará heridas.

4.- Realiza frecuentes autoexploraciones de tus pies, con el objetivo de detectar cualquier tipo de anomalía o deformidad.

Conclusiones

Como hemos podido comprobar, el pie diabético se trata de un problema de gravedad que pueden sufrir las personas que padecen algún tipo de diabetes. Es por ello, que debemos controlar la salud podal de nuestras personas mayores, y en el caso de detectar algún síntoma o anomalía compatible con este problema, debemos acudir a un médico especialista para que marque las pautas a seguir.

Todas nuestras cuidadoras son conocedoras de la gravedad que el pie diabético puede causar, y poseen amplios conocimientos tanto preventivos como de los cuidados necesarios para que un afectado por pie diabético esté bajo control.