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Alergias en personas mayores

El buen tiempo está haciendo acto de presencia, hecho que provoca que comience la polinización de las diferentes especies de árboles y plantas que producen efectos muy molestos en las personas mayores y de distintas edades que sufren de algún tipo de alergia.

En España se calcula que unos ocho millones de personas padecen algún tipo de enfermedad alérgica producida por pólenes, de los cuales la gran mayoría es a la especie de las gramíneas (unos siete millones). Otras de las alergias más comunes son las producidas por los olivos o los plataneros de sombra.

El número de personas que padecen alguna alergia está aumentando de forma considerable con el paso de los años, debido principalmente a la contaminación y los efectos del cambio climático, tal y como indica Antonio Valero, presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). Este mismo, también apunta a que ya existen estudios que auguran que entre el año 2040 y 2050, cerca del 50% de la población general padecerá algún tipo de alergia.

Respecto a esta primavera, podemos resaltar que en general, no va a tener un impacto muy elevado para las personas alérgicas, y va a ser de tipo leve o moderado. Esto se debe a la escasez de lluvias que se han producido durante la etapa otoñal e invernal, así como la menor humedad producida por la falta de lluvias.

A pesar de esto, no debemos confiarnos, ya que los síntomas pueden ser muy molestos y llegar a hacer que tengamos que modificar algunos aspectos de la vida cotidiana para poder sobrellevar mejor el problema.

A continuación, vamos a enumerar algunos de los síntomas más comunes de las personas que padecen alergias, o cómo aprender a distinguir si podemos estar afectado por las mismas:

Síntomas más comunes

1; Conjuntivitis y picor en los ojos, que puede ir acompañado por una sensación de poseer arenilla en los ojos.

2; Congestión nasal, picor de nariz y garganta y estornudos frecuentes.

3; Problemas respiratorios, como tos, asma, o dificultad para respirar correctamente.

4; Dolor de cabeza y sensación de fatiga.

Para tratar de minimizar los anteriores efectos adversos, debemos tener en cuenta una serie de consejos, que pueden resultar muy útiles:

Como disminuir el riesgo

1; Evitar las actividades al aire libre en las franjas horarias en las que la concentración de polen es mayor (de 5:00 a 10:00 y de 19:00 a 22:00), así como mantener las ventanas cerradas en dichas franjas horarias.

2; Hacer uso de gafas de sol cuando nos encontremos en espacios exteriores abiertos, para evitar que el polen entre en contacto de forma directa con los ojos.

3; Ducharse y cambiarse de ropa al regresar a casa del exterior, ya que el polen puede quedar depositado en la ropa o partes del cuerpo más expuestas, como el pelo.

4; Usar filtros antipolen en humidificadores y aires acondicionados para garantizar una mejor calidad del aire y libre de partículas.

Para combatir las alergias producidas por el polen, existen diferentes medicamentos denominados antihistamínicos, que pueden hacer que los síntomas se vean reducidos o que no se alarguen en el tiempo, aunque lo recomendable es realizar una visita al médico especialista para que nos realice un análisis sobre qué tipo de alergia padecemos y qué medicamentos van a ser los más convenientes, que variarán según el paciente y sus características concretas.

Nuestras cuidadoras están capacitadas para saber como ayudar a nuestros ancianos. Conocen las patologías asociadas a problemas crónicos y saben como controlar y prevenir para que el día a día de las personas mayores que cuidamos esté lleno de bienestar.