En el mundo actual, la palabra “Alzheimer” resuena con una mezcla de temor y preocupación. Esta enfermedad neurodegenerativa, que afecta a millones de personas en todo el mundo, ha dejado una huella indeleble en las vidas de innumerables familias y comunidades. Los signos y señales tempranos de Alzheimer pueden ser sutiles y fáciles de pasar por alto, pero es importante estar atento a ellos. El Alzheimer no es solo una enfermedad, es una experiencia compartida que nos afecta a todos, directa o indirectamente.
En este post, exploraremos en profundidad qué es el Alzheimer, sus síntomas, su impacto en la sociedad y por qué es esencial que cada uno de nosotros comprenda su importancia. Ya sea que estés buscando información sobre cómo cuidar a un ser querido afectado por esta enfermedad, o simplemente desees conocer más sobre un tema que toca a tantos, te invitamos a unirte a nosotros en este viaje de conocimiento y concienciación.
El Alzheimer no solo es una carga para quienes lo padecen, sino también una llamada de atención para nuestra sociedad en su conjunto. A través de la comprensión y el apoyo, podemos marcar la diferencia en la vida de las personas afectadas y contribuir a la búsqueda de soluciones para esta enfermedad devastadora. Juntos, podemos hacer frente a esta realidad que nos desafía a todos.
¿Qué sabemos del Alzheimer?
Imagina que estás parado en medio de una plaza pública llena de personas. Ahora, mira a tu alrededor y selecciona a tres personas al azar. Según las estadísticas actuales, una de esas tres personas enfrentará el desafío del Alzheimer en algún momento de su vida. Esta asombrosa estadística es solo una pequeña parte de la historia, pues el Alzheimer es una enfermedad que afecta a millones de familias en todo el mundo y tiene un impacto que trasciende las cifras.
En esta exposición, te invito a explorar algunos datos que pintan un panorama impactante sobre el Alzheimer. Estas cifras revelan no solo la magnitud de la enfermedad, sino también su crecimiento alarmante y el desafío que representa para las personas, sus seres queridos y la sociedad en general.
Prevalencia Mundial
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que aproximadamente 50 millones de personas en todo el mundo viven con demencia, y alrededor del 60-70% de los casos son causados por la enfermedad de Alzheimer.
Crecimiento Alarmante
Con el envejecimiento de la población, se prevé que el número de personas con Alzheimer se duplique cada 20 años. Para 2050, se espera que más de 152 millones de personas en todo el mundo estén afectadas por esta enfermedad.
Carga Económica
El Alzheimer no solo es una carga emocional sino también económica. En los Estados Unidos, por ejemplo, se estima que los costos anuales relacionados con el Alzheimer y otras demencias superan los 305 mil millones de dólares.
Impacto en Cuidadores
Cuidar a una persona con Alzheimer puede ser emocional y físicamente agotador. Esta labor puede afectar negativamente la salud y la calidad de vida de los cuidadores de personas mayores con Alzheimer.
Falta de Cura
A pesar de décadas de investigación, aún no existe una cura para el Alzheimer. La mayoría de los tratamientos disponibles solo pueden aliviar los síntomas, pero no detener la progresión de la enfermedad.
Necesidad de Investigación
En términos de financiación de la investigación, el Alzheimer aún no recibe la atención que merece en comparación con otras enfermedades. Por ejemplo, el cáncer recibe más fondos para la investigación que el Alzheimer.
Afecta a Personas Jóvenes
Aunque el Alzheimer es más común en personas mayores, también puede afectar a individuos más jóvenes. Se estima que alrededor del 5% de los casos de Alzheimer se presentan antes de los 65 años, conocidos como Alzheimer de inicio temprano.
Impacto Global en la Calidad de Vida
El Alzheimer no solo afecta la memoria, sino también la capacidad de una persona para llevar a cabo actividades diarias, lo que disminuye significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen.
Signos y señales tempranos de Alzheimer
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa crónica y progresiva que afecta principalmente a las funciones cognitivas, como la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Fue descrito por primera vez por el médico alemán Alois Alzheimer en 1906, y desde entonces ha sido objeto de una intensa investigación. Las características principales del Alzheimer incluyen:
Pérdida de Memoria
Uno de los signos y señales más notables es la pérdida gradual de la memoria a corto y largo plazo. Las personas con Alzheimer pueden tener dificultades para recordar eventos recientes, nombres de familiares o amigos, o información importante.
Dificultad para Pensar y Razonar
A medida que la enfermedad progresa, las personas pueden tener dificultades para resolver problemas simples, realizar tareas cotidianas o tomar decisiones
Cambios en el Comportamiento
El Alzheimer puede causar cambios en la personalidad y el comportamiento, como irritabilidad, apatía, agresión verbal o física, y pérdida de la iniciativa.
Desorientación Espacial y Temporal
Las personas con Alzheimer pueden perder el sentido del tiempo y el espacio, lo que a menudo resulta en la desorientación y la confusión.
Dificultades en el Habla y la Comunicación
A medida que la enfermedad avanza, las habilidades lingüísticas se ven afectadas, lo que dificulta la comunicación y la comprensión de conversaciones.
Problemas Motrices
En las etapas avanzadas, pueden surgir dificultades motoras, como la falta de coordinación y el equilibrio.
Cual es su origen y como afecta al cerebro
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta principalmente a las funciones cognitivas y la memoria. Aunque no se conoce una causa única y definitiva del Alzheimer, se han identificado varios factores que pueden contribuir a su desarrollo. Aquí tienes una descripción general de algunos de los aspectos relacionados con el origen del Alzheimer y cómo afecta al cerebro:
Acumulación de placas de beta-amiloide: Uno de los principales hallazgos en el cerebro de las personas con Alzheimer es la acumulación de placas de proteína beta-amiloide. Estas placas son agregados anormales de proteína que se acumulan entre las neuronas y pueden interferir con la comunicación celular y dañar las células nerviosas.
Enredos de proteína tau: Otra característica importante del Alzheimer es la formación de enredos de proteína tau dentro de las células cerebrales. Estos enredos pueden dañar las estructuras celulares y contribuir a la muerte celular.
Inflamación cerebral: La inflamación crónica en el cerebro también parece desempeñar un papel en el desarrollo y la progresión del Alzheimer. La inflamación puede dañar las células nerviosas y dificultar su función.
Genética: La genética desempeña un papel importante en el riesgo de desarrollar Alzheimer. Se han identificado varios genes relacionados con la enfermedad, incluidos el gen APOE4 y el gen PSEN1. Las personas que tienen antecedentes familiares de Alzheimer tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
Factores de riesgo cardiovascular: La hipertensión arterial, la diabetes tipo 2, la obesidad y otros factores de riesgo cardiovascular se han asociado con un mayor riesgo de Alzheimer. Estos factores pueden dañar los vasos sanguíneos en el cerebro y afectar la circulación sanguínea.
Estrés oxidativo: El estrés oxidativo, causado por un desequilibrio entre los radicales libres y los antioxidantes en el cuerpo, puede contribuir al daño celular en el cerebro y al desarrollo del Alzheimer.
El Alzheimer afecta al cerebro de varias maneras, y los signos y las señales temptranos suelen empeorar con el tiempo. Los síntomas comunes incluyen:
Pérdida de memoria a corto plazo.
Dificultad para realizar tareas cotidianas.
Confusión y desorientación.
Problemas con el lenguaje y la comunicación.
Cambios en la personalidad y el comportamiento.
Dificultad para reconocer a familiares y amigos.
Problemas de juicio y toma de decisiones.
A medida que la enfermedad progresa, las células nerviosas mueren y se producen cambios estructurales en el cerebro. Esto conduce a una disminución progresiva de las capacidades cognitivas y funcionales de la persona afectada.
Es importante destacar que, aunque no existe una cura para el Alzheimer, existen tratamientos que pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con la enfermedad. También se están realizando investigaciones continuas para comprender mejor sus causas y encontrar formas de prevenirla o tratarla de manera más efectiva.
Podemos ayudaros, cuidado de personas mayores con Alzheimer
Como hemos visto, el Alzheimer es una enfermedad compleja que requiere de cuidados especializados. Por ello, es importante elegir una empresa como CEN Cuidados Integrales, donde sus profesionales disponen de formación enfocada en tratar con personas mayores con Alzheimer en sus distintas fases.
Los profesionales de CEN Cuidados Integrales están capacitados para proporcionar una atención integral al paciente y a su familia, atendiendo a sus necesidades físicas, emocionales y sociales. Además, cuentan con una amplia experiencia en la gestión de casos de Alzheimer, lo que les permite ofrecer un servicio personalizado y adaptado a cada paciente.
Si estás buscando una empresa de servicios de cuidado de personas mayores con Alzheimer, te recomendamos que contactes con CEN Cuidados Integrales. Te ofrecerán un servicio de calidad y profesional, que ayudará a tu ser querido a disfrutar de una mejor calidad de vida.
Algunos de los beneficios de elegir CEN Cuidados Integrales para el cuidado de personas con Alzheimer son:
Profesionales especializados: Nuestros profesionales tienen una formación específica en el cuidado de personas con Alzheimer.
Atención integral: Ofrecemos una atención integral al paciente y a su familia, atendiendo a sus necesidades físicas, emocionales y sociales.
Experiencia: Contamos con una amplia experiencia en la gestión de casos de Alzheimer.
Servicio personalizado: Adaptamos nuestro servicio a las necesidades específicas de cada paciente.
La palabra que incluso puede llegar a resumir con mucho la idea de este artículo es la humanización que reciba la persona mayor dependiente por parte de cuidadores y sobre todo por parte de su propia familia. El proceso de envejecimiento al que con suerte nos veremos sometidos con los años debe de ser un proceso muy duro porque la persona entiende que se encuentra en la etapa final de su vida. Sin duda y al margen de cualquier tipo de enfermedad grave que pueda empeorar la situación, los mayores son dependientes psicológicamente.
Si bien los estudios en este campo entienden que se empieza a entrar en edad avanzada a partir de los 65 años, en realidad depende de las condiciones físicas y mentales de cada individuo.
Definición de dependencia psicológica
La dependencia psicológica es una condición en la que una persona necesita de otra para satisfacer sus necesidades emocionales y psicológicas
No hay que olvidar que la psicología es una ciencia aunque como explicaremos proviene de la filosofía. Psyche, alma, y logos, ciencia; la psicología es la ciencia del alma. El término lo introdujo oficialmente un filósofo alemán en el siglo XVIII. No obstante, Aristóteles se interesó por conocer la psiquis humana. Debemos observar que el alma no existe, pero, como ocurre con otras ciencias, no parece necesario cambiar el término.
Los psicólogos nos explican que el alma en su concepción idealista no tiene cabida, pero esto no significa que no existan procesos psíquicos que pueden ser positivos para unos y tormentosos para otros.
Los científicos al hablar de procesos psíquicos reales hacen alusión a la conciencia, voluntad, emociones, pensamiento, percepción, concepción y sensación.
Importancia del cuidado de una persona mayor dependiente psicológicamente
El cuidado de personas mayores dependientes psicológicamente es importante porque les ayuda a mantener su salud mental y su calidad de vida.
Los ancianos son más frágiles y demandan mayor intervención psicológica. Está claro que para mejorar o al menos impedir que disminuyan esos procesos psíquicos reales en ancianos existen cientos de programas.
Pero aquí trataremos los cuidados enfocados a cada individuo.
En términos generales hay que reconocer que el sentimiento de motivación por cuidar a mayores en su domicilio es clave para mejorar la salud de los mayores dependientes psicológicamente.
Es imposible tratar de olvidar que se está tratando con un ser humano y además con una persona que merece un trato muy digno. Desde nuestra experiencia es muy relevante reconocer las necesidades tan únicas y particulares como lo somos cada individuo. Hay muchos estudios que programan acciones multidisciplinares y comunitarias diseñados por equipos de psicólogos expertos que fracasan porque no se adaptan al individuo.
Factores que contribuyen a la dependencia psicológica
Los factores que contribuyen a la dependencia psicológica incluyen la pérdida de la pareja, la jubilación, la enfermedad y la discapacidad. Algunos de estos comportamiento que son de gran utilidad.
Manifestar amor
Si hablamos de lo relativo al amor es porque parece que lo que más satisface a mayores y a todos los grupos de cualquier franja de edad son los cuidados amorosos.
En este sentido, muchos estudios en los que más creemos, se esfuerzan por inculcar a los educadores un cuidado basado en acciones simples a primera vista, como pueden ser la humanidad, la ternura, la amabilidad, la solidaridad o la compasión.
Empatía
Desde el punto de vista del cuidador, os hablamos de la necesidad de poseer la capacidad de tener el punto de vista del anciano para entender mejor sus emociones y sentimientos. Es una forma sin duda complicada, pero es importante, en definitiva, hacerse a la idea de lo que está pasando la otra persona.
Escuchar es la mejor forma de dar la oportunidad al mayor dependiente psicológicamente de expresarse, recordar, compartir e interactuar con cercanía.
En lo que respecta a la empatía de la persona mayor dependiente y en general de cualquier edad, los psicólogos hablan de empatía cognitiva y afectiva. La empatía cognitiva, entendida como el entendimiento y valoración del otro, puede deteriorarse como consecuencia del envejecimiento.
Sin embargo, los estudios más recientes muestran que la empatía afectiva o emocional del anciano es relativamente estable a lo largo de la vida. Esta empatía afectiva se define como una reacción emocional por parte del individuo que observa las experiencias de los otros.
Resiliencia
Hablamos de este concepto quizá ya no tan en boga, pero sí profundamente psicológico. Acudimos a psicólogos para que nos den una definición clara de este término. La resiliencia es un proceso que impulsa a la persona a crecer en la adversidad y que la sitúa en una posición de mayor experiencia con respecto a las circunstancias anteriores (Aldwin, 2007; Polk, 1997; Richardson, 2002).
Nos parece conveniente hacer mención a la resiliencia para aplicarla al mayor y mejorar así su calidad de vida. Es algo que trabajado adecuadamente, y leyendo en profundidad otro artículo que basaremos precisamente en este tema, permite a los mayores adaptarse positivamente a sus dificultades.
Derecho a disfrutar de una vida plena
Es injusto por parte de la población más joven aislar al individuo envejecido del entorno social. Por parte de los que somos algo más jóvenes a veces erróneamente adjudicamos a las personas mayores una imagen enferma y negativa. Les relacionamos con más frecuencia de lo permitido moralmente una menor capacidad de esos procesos psíquicos reales que referenciamos en el primer apartado.
Es decir, los relacionamos, a veces involuntariamente y sobre todo de manera muy injusta, con un papel social diferente del resto de grupos más jóvenes. Les adjudicamos un mayor retraso en sus capacidades, una mayor dependencia, falta de productividad o desinterés sexual, etc.
Es triste que este grupo de edad mayor de 65 años lo entienda y de alguna manera lo acepte hasta el punto de aislarse.
Es muy cierto mencionar un aspecto positivo, aunque creemos que solo se puede reconocer mirándolo desde el prisma del observador más agudo o desde personas educadas en el respeto a los mayores, que los conocimientos y las experiencias acumuladas tras generaciones de vivencias acumuladas son un tesoro.
Esto último habría que subrayarlo y quienes escuchéis a los ancianos debéis de prestar la debida atención porque los mayores son, como mínimo, más sabios.
Conclusión
El cuidado de una persona mayor dependiente psicológicamente es un esfuerzo de equipo. Las familias, los amigos y los profesionales del cuidado de la salud pueden trabajar juntos para ofrecer apoyo y recursos a estas personas.
Aquí hay algunos ejemplos de testimonios de personas que han cuidado a personas mayores dependientes psicológicamente:
Un hijo que cuida a su madre con demencia:
“Mi madre siempre ha sido una persona independiente y fuerte. Cuando le diagnosticaron demencia, fue muy difícil para ella aceptar que necesitaba ayuda. Al principio, me resistí a cuidarla, pero luego me di cuenta de que era lo que tenía que hacer. Con el tiempo, he aprendido a adaptarme a su nueva realidad y a ofrecerle el apoyo que necesita.”
Una hija que cuida a su padre con depresión:
“Mi padre siempre ha sido una persona alegre y optimista. Cuando le diagnosticaron depresión, fue un shock para mí. Al principio, no sabía cómo ayudarle. Luego, comencé a buscar información sobre la depresión y a hablar con otros cuidadores. Con el tiempo, he aprendido a comprender la depresión de mi padre y a ofrecerle el apoyo que necesita.”
En CEN Cuidados Integrales, entendemos que la resiliencia es una habilidad clave para las personas mayores y sus cuidadores. Por eso, nos esforzamos por ofrecer servicios de cuidado que apoyen el desarrollo de la resiliencia en todos los niveles.
Nuestros cuidadores están capacitados para proporcionar apoyo emocional y psicológico a una persona mayor dependiente o que no lo sea. También les ayudamos a desarrollar habilidades para afrontar los desafíos de la vida cotidiana. Además, trabajamos con las familias de las personas mayores para proporcionarles apoyo y recursos.
Creemos que la resiliencia es la clave para que las personas mayores vivan una vida plena y satisfactoria, incluso en los momentos difíciles. Por eso, estamos comprometidos a ofrecer servicios de cuidado que apoyen el desarrollo de esta importante habilidad.
¿Quieres saber más sobre cómo CEN Cuidados Integrales puede apoyar el desarrollo de la resiliencia en personas mayores? Contáctanos hoy mismo para obtener más información.
Las funciones cognitivas de una persona, explicadas de una forma sencilla, son el conjunto de todas las actividades mentales que realiza el ser humano mientras se está relacionando con el entorno que le rodea.
Con el paso de los años, las personas vamos envejeciendo y sufriendo diferentes cambios y perdiendo capacidades, ya sea por el propio desgaste natural que nos produce el paso de los años, o por diferentes enfermedades que pueden ir surgiendo con el paso del tiempo, como por ejemplo enfermedades neurodegenerativas que carecen de cura a día de hoy, como el Parkinson o el Alzheimer.
Qué es la estimulación cognitiva
La estimulación cognitiva mayor consiste en la aplicación una serie de acciones y/o ejercicios, que tienen el claro objetivo de mantener, e incluso mejorar el correcto funcionamiento cognitivo de la persona mayor, que a su vez verá reflejada una mejoría en las actividades que realiza en su vida cotidiana, ya que enseña a la persona mayor a relacionarse de una mejor manera con el entorno real que le rodea.
Lo que se busca con la estimulación cognitiva, por tanto, es retrasar lo máximo posible el deterioro de las capacidades que poseemos las personas, para favorecer un envejecimiento activo en las personas mayores, y optimizando el estado tanto físico como mental de la persona mayor para que desarrolle las acciones diarias cotidianas de la mejor manera posible, y mejorando por tanto su calidad de vida.
Síntomas del deterioro cognitivo
El deterioro cognitivo, que como ya hemos mencionado, es un hecho natural con el paso de los años, que suele presentar la siguiente sintomatología:
1; Pérdida de memoria a corto y medio plazo. La persona mayor tiende a olvidarse de las cosas o lo que ha hecho hace un par de días o tres. También se tiende a olvidar de los compromisos adquiridos, tales como una cita del médico.
2; Alteraciones en las capacidades básicas de razonamiento y dificultad para poder comunicarse con el resto (afasia), hecho que puede llegar a crear frustración.
3; Falta de coordinación motora a la hora de realizar acciones cotidianas (apraxia), tales como beber un vaso de agua. La persona mayor sufre una descoordinación motora y una pérdida de la capacidad espacial, que le impide en algunos casos poder llevar a cabo una vida normal.
Áreas básicas de refuerzo de la terapia cognitiva
Las terapias cognitivas, por lo general, buscan intervenir y estimular diferentes áreas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Esas principales áreas son las siguientes:
1; La orientación y la atención. Estas dos funciones son fundamentales para poder aplicar y realizar el resto de las funciones cognitivas. Lo que se busca es que la persona mayor controle las distracciones y perciba correctamente el espacio-tiempo.
2; La memoria. La memoria es la facultad de conservar las ideas adquiridas con anterioridad. Así pues, se busca aumentar la memoria de los mayores, más allá de un plazo inmediato.
3; Funciones ejecutivas frontales. Son las que se ejecutan directamente por el lóbulo frontal, y que tienen que ver principalmente con la conducta y las diferentes respuestas impulsivas, tratando que la persona mayor sea capaz de poseer un mayor autocontrol y sepa valorar y examinar de una mejor manera los cambios que se producen a su alrededor.
3; El lenguaje. Trata de mejorar el lenguaje, entendido no solamente como lenguaje hablado, también el lenguaje corporal, la comprensión, la expresión escrita y la comprensión lectora del mayor.
4; El cálculo. Se centra en mejorar todo lo relacionado con las habilidades matemáticas, como por ejemplo comprensión de los números o realizar cálculos matemáticos y aritméticos.
5; Praxias. Entendemos por praxias, la realización y ejecución de ciertos movimientos corporales de las diferentes regiones del cuerpo, como la bucofacial o las diferentes extremidades.
Ejercicios de estimulación cognitiva para personas mayores
A continuación, vamos a enumerar algunos ejercicios o acciones cotidianas que pueden servir para llevar a cabo una estimulación cognitiva en nuestros seres queridos mayores.
1; Lectura y escritura. La lectura y la escritura son unas de las formas más efectivas para lograr la estimulación cognitiva, ya que pueden llegar a mejorar el razonamiento y la memoria de los mayores. Existen cuadernos con ejercicios concretos de varios niveles de dificultad, relacionados con el cálculo, el dibujo o la aritmética. Estos ejercicios lograrán estimular la mente de nuestros seres queridos mayores.
2; Actividades artísticas. Realizar algún tipo de actividad artística, tales como dibujar, pintar, o hacer manualidades, también son unas actividades muy buenas y beneficiosas para nuestros mayores, ya que además de favorecer la memoria y las capacidades físicas, también pueden ayudar positivamente a mejorar la autoestima de los mayores.
3; Ejercicios de lenguaje y aritmética. Ligado a la lectura y a la escritura, podemos sumar algunos ejercicios algo más concretos, como pueden ser el realizar sopas de letras o sudokus, por ejemplo, que ayudarán a agudizar más los sentidos y la memoria de los mayores.
4; Juegos de mesa. Los juegos de mesa pueden ser de gran ayuda también, tanto para la neuropsicología del mayor como para su sociabilización con otras personas, ya sean desconocidos, amigos, familiares o cuidadores. El hecho de entretenerse jugando, por ejemplo a juegos como las cartas, el parchís o el ajedrez, mejorará tanto la capacidad cognitiva como la relación social de nuestro mayor, haciéndole sentir más acompañado.
¿Para qué sirve la estimulación cognitiva?
Como hemos podido comprobar, la estimulación cognitiva en las personas mayores tiene una gran importancia, y realizarla de una forma adecuada mediante ejercicios puede traer grandes beneficios a las personas mayores, tales como la mejora en el funcionamiento cognitivo, un aumento de la autoestima y autonomía, incentivar la interacción con el entorno y otras personas, y evitar un avance más acusado y rápido de posibles enfermedades.
En CEN Cuidados Integrales somos conocedores de la gran importancia que posee la estimulación cognitiva en las personas mayores, y por ello, todas nuestras cuidadoras poseen formación específica en este ámbito, para que todos los mayores a su cargo estén cuidados a la perfección y tengan la seguridad de que van a estar apoyados en todo momento y van a poseer una ayuda correcta en materia de estimulación cognitiva.
Los que tenemos o hemos tenido a algún familiar aquejado de deterioro cognitivo somos conocedores de lo difícil e incluso frustrante que puede llegar a ser intentar mantener una comunicación coherente con estos pacientes. Esta frustración se agrava cuando además estamos intentando saber si nuestro ser querido se encuentra bien, si le duele algo, o necesita que hagamos algo por ellos.
Para la persona aquejada de la enfermedad también es una situación que puede llegar a generar mucho nerviosismo y agitación puesto que no logra transmitir, lo que en su cerebro es una necesidad clara, a palabras que expresen y hagan entender su necesidad o deseo.
Este nerviosismo y agitación puede llegar a desencadenar un episodio de “agresividad” tan común en estas dolencias y lo peor es que en muchos casos llegar a estos extremos podría haberse evitado con unos tips, que, si bien a veces son difíciles de seguir, cuando los hayamos interiorizado nos saldrá de una manera automática, volviendo a disponer de herramientas para comunicarnos con nuestro ser querido.
Cómo facilitar la comunicación
La comunicación, en el caso de enfermedades degenerativas, debe partir de un punto diferente. Debemos ser capaces de entender que, si nuestro cerebro funciona de manera automática, traduciendo imágenes y pensamientos en palabras que han sido relacionadas anteriormente con ese “contenido mental”, en el caso de una persona con un deterioro cognitivo ese encaje no suele ser tan fácil. Lo que ellos “ven internamente” pasa a una especie de carrusel de palabras que se puede detener en cualquier sitio y que hace que las ideas expresadas verbalmente no tengan la secuencia a la que estamos acostumbrados. Y ese ha de ser nuestro punto de partida: Ponernos en los zapatos de la persona que tenemos delante y conseguir llegar a un punto intermedio desde el que si haya una comunicación efectiva.
¿Y cómo llegamos a ese punto intermedio de comunicación en personas con deterioro cognitivo?
Lo primero es acercar un poquito a la persona con deterioro cognitivo. Para ello debemos conseguir que la atención se fije en nosotros y lo mas fácil es, o bien expresar que queremos que nos mire un momento, de forma dulce y tranquila o bien mediante una caricia, un beso o cualquier otro gesto que nos ponga en el centro de su atención aunque sea momentánea.
Conseguir que la persona se ancle en un punto de realidad nos va a ayudar a despejar su cabeza de la bruma mental que les puede estar bloqueando internamente. Para ello podemos usar cualquier elemento que tengamos alrededor, por ejemplo un reloj para que nos diga la hora, o una ventana para que nos pueda expresar si es de día o de noche, si llueve o hace sol etc. Esta sencilla actuación nos va a poner en un punto del espacio compartido con ellos, nuestra realidad va a estar mas cercana a la de ellos, y ellos se van a dar cuenta de que comparten este espacio con nosotros.
A partir de aquí es cuando podemos, desde ese espacio compartido, empezar la comunicación que ahora sí que será bidireccional. Las preguntas las formularemos de forma sencilla y esperaremos a tener la respuesta completa, aunque en la respuesta surjan palabras que no sean las correctas, puesto que lo que queremos es su idea, ahora que ya sabemos que el acceso a los conceptos no es tan sencillo en su cabeza. Una pregunta nos va a llevar a otra y de este modo iremos acotando esa idea a la realidad. Por ejemplo, si a la pregunta “¿Qué te duele?” Obtenemos la respuesta de “ la nevera”, nuestra siguiente pregunta seria, ¿Dónde está la nevera? O ¿Puedes tocarte la nevera?. Debemos ser muy observadores y ser capaces de discernir el patrón de sus comunicaciones, puesto que, aunque oculto suele estar ahí. Si al tocar “la nevera” va a la tripa, seguramente haya una correlación entre la palabra usada y lo que le pasa como por ejemplo que tenga hambre, por eso debemos observar ese patrón que nos va a dar una idea de la realidad que está tratando de expresarnos.
A partir de que ha empezado a expresar debemos seguir tratando de que recorra mas camino en ese espacio común de manera cariñosa y paciente. Volviendo al mismo ejemplo, podemos recordarle que donde se ha tocado es en la tripa, y a la vez preguntarle que es una nevera. No obstante, llegado a este punto habremos conseguido comunicarnos y entender cual es una necesidad concreta, lo que comprobareis que también a ellos les alegra y tranquiliza.
Pero claro, todo esto esta muy bien cuando hablamos de cosas concretas. ¿Qué pasa con las cosas mas abstractas, las historias vividas y esas narraciones de la vida que tanto les gusta hacer a nuestros mayores?
Aquí el tema se vuelve un poquito mas complejo y debemos ser capaces de conocer y comprender otros patrones no verbales para entender qué es lo que nos está transmitiendo y poder interactuar con ellos, aunque el lenguaje no sea el preciso en toda esta narrativa.
Lo mas sencillo es establecer una correlación entre lo que la persona percibe como un recuerdo o lo que sabe que es una historia inventada. Para ello volveremos a traer a la persona a un terreno conocido, mediante alguna pregunta corta que conozcamos, por ejemplo, cuál es su nombre completo, o cuando es su cumpleaños, o como se llaman sus hijos. Aquí lo que vamos a hacer es observar sus ojos. Tenemos que ser capaces de establecer el patrón de su mirada cuando responde a estas preguntas. Si mira a la derecha o a la izquierda, arriba o abajo. Ese patrón lo van a repetir siempre, porque es inherente a la persona y ahí sabremos cuando nos están hablando desde el recuerdo, desde algo presente, desde una realidad inventada por ellos o de una situación mas o menos ficticia. Una vez tengamos calibrado esto seremos capaces de interactuar con ellos desde su realidad, hacer preguntas o introducir a personas que hayan tenido esa vivencia con ellos en la vida real, enriqueciendo la historia con elementos adicionales y haciéndoles sentir escuchados y comprendidos.
Desgraciadamente, aunque con estas técnicas veamos que nuestra comunicación vuelve a ser efectiva, seguirá habiendo cosas que nos cueste mucho entender o a ellos expresar, puesto que su lenguaje poco a poco seguirá disminuyendo, pero este deterioro será mas lento y paulatino, dándonos la oportunidad de entenderles durante mas tiempo con la satisfacción para ambos que esto conlleva.
Esperamos que estos pequeños tips os ayuden. Todos estos temas los incluimos en un curso intensivo para nuestras cuidadoras y familias, porque entendemos que cuanto más capaces seamos de mantener la comunicación, más felices serán nuestros mayores. Y sinceramente ¿Qué más queremos?
Cuando nos adentramos en la tercera edad, en ocasiones, aparecen síntomas propios del deterioro cognitivo. A continuación, te acercamos todo lo que debes saber al respecto, así como algunas recomendaciones que pueden ayudar a prevenirlo.
Tips para prevenir el deterioro cognitivo en edades avanzadas
A la hora de hablar de recomendaciones para evitar que el deterioro cognitivo aparezca, encontramos que hay una serie de consejos que se aplican de manera multidisciplinar. Son los siguientes.
Recomendaciones vinculadas con la actividad física
Por supuesto, para evitar el deterioro mental es fundamental tener una actividad física suficiente y adecuada para la etapa vital que se está atravesando.
Es fundamental hacer, de manera regular, algún tipo de actividad física. Como decimos, ha de ser un tipo de actividad que se ajuste a las necesidades y a la edad de la persona. Una buena opción puede ser caminar entre una o dos horas al día. También hacer algún tipo de deporte con intensidad moderada o, incluso, nadar.
Es importante que, siempre que sea posible, se continúen haciendo las actividades diarias como hacer la compra, atender los diferentes recados que se deban hacer, etc.
Por otro lado, es importante también tener ocupaciones vinculadas con actividades de ocio de la preferencia de cada persona, desde viajar, hacer excursiones, pintar… En definitiva, se trata, de un modo u otro, de evitar el sedentarismo.
Todo lo que sea alimentar la conexión existente entre cuerpo y mente. En este sentido, siempre se puede optar a actividades como el yoga y la meditación que además de tener cierto efecto relajante son un buen modo de relacionarse con los demás.
Trabajar la actividad mental
Del mismo modo, es importante seguir manteniendo una adecuada actividad mental. Para ello se ha de dedicar algo de tiempo al día a leer, a seguir informativos de la radio o televisión, hacer juegos de lógica de mesa, y mantener las actividades y hobbies que se tengan. Se trata de seguir con la actividad mental que siempre se ha tenido
Mantener las relaciones sociales
Seguir manteniendo las relaciones sociales en esta etapa de la vida es tan importante como lo era décadas atrás. En la medida de lo posible, se ha de intentar seguir participando en actividades sociales, colaborar con organizaciones, proyectos y, en definitiva, hacer todo tipo de proyectos que puedan satisfacer a la persona y le permitan no aislarse.
Seguir una correcta dieta
La dieta es también muy importante. Resulta crucial seguir una alimentación sana y equilibrada en la que no falten las verduras, frutas, pescado azul y los frutos secos. Todo ello, al tiempo que se evita la grasa y las comidas pesadas.
Hacer revisiones periódicas
Hay algunos aspectos a los que se ha de prestar atención si se quiere prevenir el deterioro cognitivo y ellos son, sobre todo, preservar la salud de los sentidos. Hacerse revisiones periódicas sobre cómo está la vista, o el oído será crucial.
Posibles actividades para mantener activa la memoria
Respecto a las posibles actividades que se pueden llevar a cabo para mantener activa la memoria es conveniente siempre llevar a término una serie de ejercicios intelectuales.
Es importante fijarse en los fallos de memoria, prestando atención a los posibles fallos. Por ejemplo, cuando se hacen acciones diarias como apagar el gas, la luz, cerrar la puerta se pueden hacer ejercicios en los que se diga en voz alta lo que se está haciendo..
También hacer un repaso mental de lo que se ha hecho a lo largo del día, haciendo un esfuerzo por recordar cada una de las cosas. Del mismo modo, hacer un uso del lenguaje enriquecido, empleando un léxico amplio y fluido o realizar cálculos mentales pueden ser excelentes modos de mantener la agilidad mental y evitar el deterioro cognitivo.
A qué se considera deterioro cognitivo
En cualquier caso, es importante también conocer a qué se considera deterioro cognitivo. En este sentido, se hace referencia a la circunstancia a partir de la que empieza a aparecer un declive de las funciones cognitivas, algo que suele ser una consecuencia del envejecimiento, aunque en ocasiones también por otros factores.
Esto es así porque con el paso del tiempo, la memoria y agilidad mental suele experimentar cierto deterioro.
Tipos de deterioro cognitivo
Por lo general se considera que hay tres tipos de deterioro cognitivo: leve, moderado y grave.
Leve
La demencia leve aparece cuando el paciente ya comienza a ver afectada su situación funcional, empezando a tener cierta dificultad en su día a día. Aquí aparecen algunos síntomas de desorientación, problemas de memoria cada vez más frecuentes y en ocasiones también cambios en su conducta.
Demencia moderada
La demencia en nivel moderado se dan cuando los síntomas cognitivos ya empiezan a afectar al nivel de compresión, al aprendizaje, percepción, etc. En este punto hacer una vida independiente empieza a ser más complicado y puede dar lugar a problemas emocionales vinculados con el autoestima, la depresión, etc.
Demencia grave
En los casos más graves, la demencia afecta de lleno a la memoria, la propia capacidad para resolver problemas, dificultades para usar el lenguaje, etc.
En cualquier caso, más allá de conocer cómo prevenir el deterioro cognitivo, es importante hacerse revisiones periódicas y, ante el más mínimo signo, acudir al médico. Si importante es cuidarse y fomentar la prevención no lo es menos recibir un diagnóstico adecuado a tiempo y comenzar a tratar cuanto antes un problema de este tipo.
En cualquier caso, es evidente que es importante cuidarse y contar con la ayuda necesaria cuando se llega a cierta etapa de la vida. Por ello, es importante recordar que todas nuestras cuidadoras son conocedoras de la importancia que tiene mantener una buena salud y mantenerse activo a nivel cognitivo para que se preserve así no sólo el buen estado mental sino también físico.
Nuestras profesionales cuentan con la formación necesaria para llevar a cabo unos cuidados excepcionales en personas que presentan problemas de deterioro cognitivo en cualquiera de las fases que puedan encontrarse: desde la más leve a las graves.
Tal y como indica la Alzheimer´s Associaton, la demencia en personas mayores no se trata de una enfermedad en sí, ya que se trata de un término general empleado para los casos en los que se produce un deterioro grave de la capacidad mental, y que llega a interferir en el correcto transcurso de la vida cotidiana de la persona mayor afectada.
La demencia viene provocada por diferentes daños en las células del cerebro, imposibilitando una correcta comunicación entre las mismas. También debemos resaltar que según el tipo de células que se vean afectadas, el paciente padecerá una sintomatología u otra, así como un diagnóstico basado en la afección presentada.
Si bien es cierto que la gran mayoría de casos de demencia en personas mayores (entre el 60 y 80% del total) responden a la enfermedad del Alzheimer, también existen otros tipos de enfermedades relacionadas.
Enfermedades relacionadas con la demencia
Alzheimer
Se produce cuando se da un crecimiento anormal de diferentes proteínas, tales como la proteína beta-amiloide. Este crecimiento inusual hace que se forme placa y se acumule entre las diferentes células cerebrales. Además, las células nerviosas del cerebro dejan de funcionar también de manera correcta.
Demencia con cuerpos de Lewy
Este tipo de demencia en personas mayores se produce cuando se generan depósitos anormales en el cerebro de una proteína, denominada alfa-sinucleína, causando principalmente problemas de memoria y en los movimientos del paciente afectado. La enfermedad del Parkinson también se produce por esta acumulación de la proteína.
Demencia vascular
Se presenta cuando se producen cambios en el flujo de sangre habitual del cerebro. Dichos cambios suelen ser derivados de diferentes accidentes cerebrovasculares, que producen una falta de oxígeno en el cerebro.
El Informe Mundial sobre Alzheimer del pasado año 2021 concluyó que un 75% de los casos de demencia en el mundo, no son diagnosticados. Se trata de un dato muy elevado y preocupante, que es aún mayor, en torno al 90%, en los países que poseen ingresos medios y bajos. Además, el informe también apunta a que existen algunas deficiencias referidas a la falta de explicación médica sobre la enfermedad a los pacientes que ya están diagnosticados.
Aunque la sintomatología de la demencia en personas mayores puede ser muy variada según la parte del cerebro que se vea afectada, podemos recopilar algunos de los síntomas más comunes.
Síntomas más comunes
1; Pérdida de memoria a corto plazo, tanto de elementos cotidianos como del nombre de las personas que rodean a la persona afectada, por ejemplo.
2; Trastornos en el lenguaje, tales como no encontrar las palabras adecuadas para la correcta comunicación, o dificultad para comunicarse y seguir correctamente una conversación.
3; Desorientación temporal y espacial.
4; Dificultad en el correcto control de las emociones y cambios bruscos en el estado anímico.
5; Diferentes trastornos en acciones cotidianas, tales como trastornos del sueño, del apetito o del control de esfínteres (incontinencia urinaria).
¿Se puede prevenir la demencia en personas mayores?
Respecto a la prevención de la demencia en personas mayores, los expertos aconsejan llevar a cabo ciertas pautas, como por ejemplo:
1; Mantener una dieta equilibrada, evitando consumir grasas saturadas de manera frecuente.
2; Practicar ejercicio físico de manera habitual, ya que ayuda a mantener un cuerpo activo y prevenir problemas derivados como el sobrepeso, la obesidad o problemas cardíacos.
3; Descansar bien. El descanso es un elemento muy importante en nuestro organismo, física y mentalmente. Por ello, dormir entre siete y ocho horas cada noche, es beneficioso.
4; Realizar controles periódicos de la presión arterial, ya que una hipertensión puede ser un indicador en los accidentes cerebrovasculares, y controles de glucosa (azúcar) en la sangre.
5; No fumar y reducir el consumo de bebidas alcohólicas.
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