Con el paso de los años suele ser frecuente que aparezcan problemas como el insomnio en personas mayores. A continuación, hacemos un recorrido sobre las repercusiones que tiene esto, a qué se considera ya insomnio y te acercamos consejos para combatir el insomnio

Cuándo se considera insomnio el dormir mal

Pues bien, al hablar de insomnio se hace referencia a la dificultad para contraer el sueño o volver a él cuando una persona se despierta por la noche. Se trata de un trastorno que tiene síntomas claros derivados como el cansancio, la sensación de somnolencia a lo largo del día, además de problemas para concentrarse, dolor de cabeza y cambios significativos en el estado de ánimo. En definitiva, afecta de manera directa en la realización de las actividades cotidianas.

Se considera que una persona padece insomnio cuando se encuentra en ese proceso durante más de tres meses y esto le afecta, al menos, tres noches por semana.

Respecto a las fases que se encuentran dentro del ciclo del sueño decir que la primera de ellas es la conocida como fase del sueño ligera, correspondiéndose con la etapa 1 y 2, mientras que la fase profunda, se corresponde con la etapa 3 y Sueño MOR, fase en la que se sueña.

Precisamente, las personas que padecen insomnio ven que se produce una disminución en la calidad del sueño, algo que afecta tanto a la fase profunda como a la fase superficial.

El insomnio en personas mayores

Así mismo, es indudable que las personas mayores suelen padecer una alteración de su ciclo de sueño, lo que hace que se despierten con frecuencia  durante la noche y que madruguen más.

El insomnio en las personas mayores se suele deber, exclusivamente, a que tienen una mayor dificultad para conciliar el sueño pero en esta etapa vital se requiere el mismo descanso que en décadas previas, siendo necesario dormir también de 6 a 8 horas.

Consecuencias de padecer insomnio en la tercera edad

Las personas mayores que padecen insomnio pueden experimentar una serie de consecuencias asociadas. Entre ellas está un debilitamiento de sus sistema inmunológico, un deterioro de las capacidades cognitivas, un detrimento de sus funciones fisiológicas, un riesgo alto de padecer enfermedades cardiovasculares, desarrollar ansiedad y depresión.

Posibles causas del insomnio

En cuanto a las posibles causas del insomnio, decir que sí que hay una serie de factores capaces de fomentar la falta de sueño en la tercera edad. Entre ellas encontramos las siguientes.

Cambios fisiológicos que se dan durante esta etapa vital

Algunas patologías como puede ser la artrosis, la incontinencia urinaria o la fatiga crónica.

  • Alteraciones psicológicas, entre las que se puede encontrar el duelo.
  • Enfermedades cognitivas.
  • Trastornos relacionados directamente con la conciliación del sueño y el descanso como es la apnea del sueño.
  • Algunos fármacos
  • Cambios del ritmo circadiano.

Consejos para combatir el insomnio

Aunque el modo de combatir el insomnio dependerá de la causa detrás que te esté generando el problema para dormir, así como los posibles factores de riesgo que tengas, sigue siendo fundamental contar con una buena higiene del sueño.

Si se siguen siempre unas rutinas y pautas se podrá estimular el contraer el sueño en personas de edad avanzada que pueden tener problemas para ello.

En ocasiones, también puede ser necesario recurrir al uso de un tratamiento farmacológico, especialmente si la persona cuenta con una dolencia crónica, enfermedad cognitiva o con otros síntomas que le impidan tener un buen descanso.

Mantén un horario regular

Si consigues mantener un horario regular del sueño, es decir, logras acostarte y levantarte siempre a la misma hora, conseguirás tener una especie de reloj interno, de tal modo que tu cuerpo irá recordando cuándo puede dormir ya y cuándo se despierta.

En el caso de que se hagan siestas se ha de procurar siempre que no se perjudique el sueño de la noche. Con ello, el cuerpo gestiona mejor la energía.

Eliminar distracciones

Es importante eliminar las fuentes de ruido y luz que puedan actuar a modo de distracción a la hora de prevenir el insomnio, cuidando especialmente la zona de la habitación. Debe ser un lugar que a la hora de dormir esté oscuro y en silencio, puesto que la luz y el ruido nos activan.

Tampoco es bueno estar expuestos a la luz de las pantallas, antes de ir a dormir porque excitan al cerebro.

Mantener la temperatura adecuada en la habitación

Del mismo modo, es importante mantener la temperatura adecuada en la habitación. La temperatura ideal para conciliar el sueño está sobre los 22º y es conveniente intentar encontrar dicha temperatura, tanto en verano gracias al uso del aire acondicionado como en invierno con la calefacción.

Cuidar la alimentación

Es fundamental también cuidar la alimentación. No consumir alcohol ni bebidas estimulantes, al menos, cuatro horas antes de acostarse. Del mismo modo, hay una serie de productos que pueden ser recomendables de incluir en la dieta para conciliar el sueño. Entre ellos están los frutos secos, la leche, las aves, frutas, cereales, pescados e infusiones.

Evitar tener una vida sedentaria

Del mismo modo, es importante evitar tener una vida sedentaria. Es fundamental realizar cierta actividad física para así lograr prevenir el insomnio, de este modo conseguirás consumir energía y llegar más cansado a la noche.

Es importante que, en la medida de lo posible, siempre se haga ejercicio a las mismas horas del día y nunca más tarde de hasta tres horas antes de ir a dormir. Con ello, conseguirás además mantenerte en forma y evitar otras enfermedades crónicas o dolencias.

Pues bien, ahora que ya sabes la importancia que tiene un buen descanso, cuándo se puede considerar la falta de sueño y ante un caso de insomnio y cómo puedes combatirlo, sólo tienes que intentar seguir estas pautas.

Recuerda que tenemos un equipo de profesionales que te pueden ayudar a seguir unas rutinas saludables y contribuir a las mismas para que puedas evitar tener estos problemas que tantas repercusiones tienen en diferentes ámbitos de la vida, entre ellos, el de la salud.