¿Qué es la soledad?

La soledad es un hecho que puede afectar a cualquier persona independientemente de su edad, aunque es muy común que las personas mayores se vean afectadas con mayor frecuencia por este problema.

Hablamos, por supuesto, de la soledad no deseada, ya que en algunos casos, las personas por su forma de ser o decisiones personales deciden estar solas. Dicha soledad no deseada supone un elemento muy negativo para las personas mayores que la sufren, y que además podemos afirmar que es uno de los mayores factores de riesgo para el deterioro de la salud de las personas mayores.

Y los datos no son nada alentadores, ya que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad, entre un 20% y un 34% de las personas mayores en el conjunto de Europa, Asia y América se sienten solas. En el caso concreto de España, un reciente estudio llevado a cabo por La Caixa, apunta a que un 39,8% de las personas mayores de 65 años, presentan soledad emocional, lo que representa a unas 2,5 millones de personas.

Consecuencias de la soledad no deseada en personas mayores

Como podemos imaginar, la soledad en las personas mayores, ya sea transitoria o mantenida en el tiempo, repercute de forma directa en estas, tanto a nivel físico como psicológico y emocional.

Son numerosas las consecuencias que puede causar la soledad, y varían según cada caso concreto, aunque podemos señalar que las siguientes son las más comunes:

1.- Consecuencias fisiológicas e inmunológicas. Las personas que padecen soledad son más propensas a desarrollar enfermedades coronarias y vasculares, y también suelen padecer un mayor número de gripes o resfriados, debido a su bajo nivel de defensas.

2.- Consecuencias psicológicas y emocionales. La soledad también influye en estos elementos citados, haciendo que las personas afectadas sean más susceptibles a padecer problemas de ansiedad, tristeza o depresión. Además, por lo general, también presentan un mayor deterioro cognitivo y mental.

3.- Consecuencias conductuales y sociales. Las personas afectadas por la soledad, tienen un mayor riesgo a padecer problemas de adicciones, trastornos relacionados con el sueño y el descanso, y obesidad. Además, suelen presentar un alto grado de aislamiento social y un déficit claro en lo que respecta a las interacciones sociales.

4.- Consecuencias relacionadas con la mortandad. Numerosos estudios demuestran que en las personas que experimentan soledad, los pensamientos e ideaciones suicidas son más elevados, y también poseen un mayor riesgo de sufrir una muerte prematura.

Soluciones para ayudar a las personas mayores en soledad

Para ayudar a que las personas mayores no se sientan solas y no vean empeorada su salud tanto física como mental, es imprescindible que todo su entorno, principalmente la familia y personas más cercanas, se vuelque en ello.

Las familias deben hacer sentir llenos de vitalidad y útiles a sus familiares mayores, aún más si cabe si viven solos, para que mantengan la mente ocupada y tengan ciertas ocupaciones que les impidan llegar a estar en una situación de soledad no deseada.

La familia debe ser un gran apoyo para que la persona mayor no se sienta sola. Algunos consejos para que no se produzca esta situación es hacerles visitas de manera frecuente mediante las que pasar tiempo y hacer actividades con ellos, salir a dar un paseo, jugar con ellos para seguir estrechando lazos y agudizar la mente, o contar siempre con ellos en las reuniones familiares, para que no se sientan apartados y una carga o lastre.

Otra muy buena idea para evitar la soledad en las personas mayore es que realicen diferentes tipos de actividades. Aunque el tipo de actividad dependerá en buena medida del estado de salud y físico en el que se encuentre la persona mayor, algunas buenas ideas pueden ser el realizar diferentes cursos con otras personas mayores, apuntarse a talleres y/o excursiones con otras personas que compartan aficiones, apuntarse a un centro para mayores y acudir diariamente a realizar cualquier tipo de entretenimiento… etc.

Además, en España contamos con el programa IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales), con los cuales por un precio muy asequible, las personas mayores pueden irse de vacaciones por unos días y compartir tiempo y aficiones con personas de sus mismas edades. Esta actividad puede ser de gran ayuda para socializar y sentirse acompañado.

Y por supuesto, otra opción que se debe tener en cuenta para luchar contra la aparición de la soledad en las personas mayores, es la contratación de una cuidadora. En muchos casos, las familias carecen del tiempo necesario para poder atender lo que les gustaría a sus seres queridos, y una cuidadora puede cumplir a la perfección esas funciones.

La cuidadora actuará como una persona que paliará la soledad de la persona mayor, ya que se convierte en un apoyo fundamentar en la vida de esa persona, ganándose su confianza y tratando como uno más de su familia a la persona que está a su cargo. Además de cumplir la función de acompañamiento e interacción con el mayor, la cuidadora se encargará también de los cuidados médicos específicos que requiera dicha persona.

En nuestra empresa CEN Cuidados Integrales, una de nuestras mayores preocupaciones es la soledad no deseada en las personas mayores. Es por ello que todas nuestras cuidadoras cuentan con la formación necesaria para poder cubrir las necesidades que una persona mayor requiere para no sentirse sola, además de cuidar su salud y posibles contratiempos que puedan aparecer en un momento determinado.

Conclusiones

La soledad no deseada en las personas mayores es un problema que está a la orden del día y que desgraciadamente afecta a un gran porcentaje de la población mayor. Es por ello que debemos concienciarnos, tanto nosotros los ciudadanos como las instituciones, para tratar de reducir lo máximo posible esas cifras y que las personas mayores puedan poseer una vida plena y no sentir la temida soledad.

Desde CEN Cuidados Integrales estamos muy concienciados con el acompañamiento y seguimiento de los mayores a nuestro cargo, ya que nuestro principal objetivo es conseguir la excelencia en los cuidados a las personas mayores, para que puedan desempeñar una vida plenamente satisfactoria en los últimos compases de sus vidas.